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Foto del dia de la fundacion del CFEE en Montevideo, marzo 1987 y del director del CFEE, Alberto Perez Iriarte,
Algo sobre los orígenes y lo histórico
CENTRO DE FORMACION EN EDUCACION ESPECIALIZADA DEL URUGUAY
CFEE surgió de una conjunción entre un grupo de uruguayos radicados en Suiza vinculados a la Education Spécialisée (Alberto Pérez Iriarte conceptor del proyecto CFEE, Heydi Siegfried, Eduardo Aparicio, y otros ) y un núcleo uruguayos vinculados al movimiento scouts en Uruguay, Juan Pablo Monteverde, Gualberto Pérez Riestra, Alberto Vázquez.
Alberto Pérez Iriarte inspirador del proyecto en el artículo que nos envió traza su visión del proceso fundacional, y de los primeros pasos. Y que vuelve a Uruguay como Asesor de la Direccion del Consejo del Niño e introduce la nocion de la profesion del Educador Especializa en el pais en 1985, inmediatamente despues de recuperada la democracia uruguaya.
Al mismo tiempo, Perez-Iriarte es nombrado en 1986 Coordinador y Director del programa para niños y jovenes infractores de menos de 15 años del Consejo del Niño. Inspirado y asesorado por Alberto Namer (radicado en Paris) crea el CAAI (Centros de atencion para adolescentes infractores) y funda los hogares (centros): Los Protagonistas, La Casita, y dos casas mas que se transforman en Hogares Terapeuticos. Y en paralelo funda el CFEE para formar los tecnicos y el Grupo de Rexlexion sobre Criminologia, para reagrupar a los expertos en atencion a la marginalidad juvenil con altos indices de peligrosidad social .
Por otra parte en tanto que asesor directo de la Dra. Adela Reta ( Ministra de Educacion)
plantea la necesidad de fundar en las costas de Rocha, la “Ciudad de la Juventud” junto con UNESCO, UNICEF, Universidad de la Republica , Ministerio de Obras Publicas y Ministerio de TRabajo y todas las ONG uruguayas de atencion a la infancia y a la juventud carenciada.
(Dicho proyecto que acaparo el interes de la OPP ( Oficina de Planeamiento y Presupuesto de Presidencia, al final no fue retenido) Pero el CFEE guarda esta idea,que mas tarde sera en parte puesta en practica en los años 85 y siguientes en los programas de Salario Social Infantil. Y otras expriencias del CFEE y de la Fundacion ” Con todos los Niños” de inclusion social de la juventud marginada.
Por mí parte quisiera insistir en otros aspectos. Desde sus primeros pasos en 1986 el CFEE se orienta hacia el mundo y los horizontes del movimiento social de ONGs, estableciendo una relación con la Red de ONGs de Infancia, en gran parte facilitado y posibilitado, por el rol desempañado en la creación de este movimiento bajo la dictadura por los integrantes del núcleo Uruguay
Trabajos con dos soportes: 1) uno dirigido hacia el Consejo del Niño, hasta que se reconstruye la Escuela de Funcionarios, que dio lugar al CENFORES; 2) orientando a estudiar y apoyar lo que denominamos entonces el privado social.
Así es que el CFEE tal vez haya marcado el inicio de una nueva colaboración público privado, ese fue el sentido y los alcances del Convenio con el Consejo del Niño en 1986, y vale un primer reconocimiento habrá otros destinados a varios valiosos colaboradores, a Juan Miguel Petit, que entendió y respaldo decididamente nuestras propuestas.
Corresponde recordar algunos nombres que integraron los primeros equipos, como formadores, investigadores o consultores: Heydi Siegfried, Marcos Supervielle, Miguel Scapusio, Joaquín Marques; Fanny Ferreira; Jorge Ferrando; Luis Carrizo; Alberto Moreno, Susana Regent, Alvaro Portillo, Teresa Herrera, Jorge Camors, Carlos Uriarte, Cristina Grela, Mario Copquin.
Fuimos al buceo y al rescate de elementos históricos claves, como la experiencia del Salario Social Infantil. Recuperamos el pensamiento de Reina Reyes y reeditamos su Libro Psicología y Reeducación de la adolescente.
A fines de los 80, cuando ya había recomenzado la Escuela de Funcionarios de Iname, que se orientaba a transformarse en un Centro de Formación, recibimos la propuesta de asumir como CFEE una participación en la misma. Luego de un debate interno, la rechazamos, por pensar dos cosas: 1) que una estructura de formación no podría estar bajo el “paraguas” institucional del mismo organismo que asegura la protección a la infancia y la rectoría en la materia; 2) que la formación permanente para los responsables institucionales (pedagógica y de gestión) del mundo asociativo, debe hacerse fuera del ámbito estatal, para preservar su autonomía. Es justo señalar que el CENFORES logró alcanzar una autonomía relativa, muy importante, que le permitió estructurar una carrera de educador social, con carácter terciario-no universitario contribuyendo al establecimiento de su legitimización y reconocimiento.
Desde entonces profundizamos nuestra labor en el ámbito no gubernamental.
Primero acompañando el proceso de constitución de Vida y Educación.
Desarrollando un trabajo sostenido en las siguientes áreas:
Producción de material educativo (formación profesional no-convencional
medio ambiente, salud, tiempo libre y recreación)
Desde 1998 estamos asociados a El Abrojo en el Desarrollo de La Aventura de la Vida en Uruguay, la mayor experiencia de colaboración entre la educación no formal y el sistema educativo, que ha alcanzando en todo el país a 134.800 niños y 659 centros educativos.
También desde 1998 actuamos como Equipo Técnico Asesor para las Asociaciones Civiles que gestión centros CAIF en Canelones y Montevideo, trabajando en la Actualidad con 22 asociaciones que gestionan 26 estructuras.
Integramos la Federación Internacional de Centros de Impulsión de Métodos Activos de , internacional de la educación no formal, www.ficemea.org desde el 2003 tengo el honor y la responsabilidad de integrar su dirección internacional. Es a través de nuestro compromiso militante en el seno de esta organización que canalizamos lo medular de
nuestro trabajo institucional.
Finalmente queremos mencionar a algunas personas que han sido claves para la continuación del trabajo y accionar de CFEE desde el ámbito directriz a: Alberto Perez Iriarte, su fundador, primer director y consejero permanente, Carlos Piedra Cueva, Alberto Moreno, Edmundo Salgueiro y a los fallecidos Sergio Nilo y Alberto Vázquez. En el plano internacional a Daniel Dupied un colega y fiel amigo que desde el hexagono francés ha estado siempre con nosotros. A todos los organismos de cooperación que nos han apoyado: Al IUED de la Universidad de Ginebra Suiza, con quien siempre hemos mantenido lazos de colaboración e información. Integrando a nuestro equipos a Omar Pérez, Cristina Crovara, Ivonne Pahlen, Pedro García, Maria Inés Sánchez, Daniel Laizerovitz, Rita Gutiérrez, Zélia Gray, Diana González, Marina Aguirre, Milka D’Acuña, Laura Paulo, Lourdes Nuñez, Estela Arias, que en los integrados en los últimos años nuestros equipos.
Eduardo Aparicio
Octubre 2005
Lettre d’Alberto Perez-Iriarte au premier congrès AIEJI réalisé dans un pays du tiers-monde
Educador hoy, en Uruguay. Ante la realización del Congreso Mundial de la AIEJI en Montevideo
Por Alberto Pérez Iriarte
Yo agradezco profundamente las cartas que me cursaron la AIEJI y los organizadores de este Primer Congreso de la AIEJI, en un país del Tercer Mundo, que es el mío. Por lo tanto agradezco y felicito al Secretariado internacional y a los órganos uruguayos que actúan en el área de la Educación Social, por a venir a mi país y saludo a todas las delegaciones presentes en Montevideo en este congreso, que ya es histórico.
Razones profesionales y de salud me impiden de venir a este congreso, que es la realización de un sueño que tanto motivo mi vida en los años 80 y 90 del siglo pasado.
En efecto, dada mi situación, de haber sido « pionero » en la construcción de esta profesión en Uruguay, en 1986, y de integrar la AIEJI en esos años.
Desde esa época, un grupo de uruguayos lanzamos el primer centro de formación de educadores especializados en el área social, en Montevideo, fue en 1986 que todo comenzó y allí pusimos en práctica en Uruguay lo que hoy son ustedes, pero que en aquella época solo algunos sostuvimos lo que hoy sostienen miles de profesionales uruguayos.
Algunos aquí, mas jóvenes, dirán.hay estos viejos, que vienen a contarnos, de las cosas del pasado. De los orígenes de la figura del Educador Social, … Y tienen razón.
Eso es historia, eso es algo ya pasado. A mi me agrada mucho saber que hoy en Uruguay hay un Congreso Mundial, reunido con cientos de Educadores uruguayos. No era asi cuando yo volvi al país después del exilio en 1986. No fue así, la primera vez, que yo dije, que lo que se necesitaba era formar Educadores Especializados, y que yo era un Educador y les explique a los actores sociales de aquella época cual era mi trabajo con los jóvenes. Hubo momentos apasionantes y momentos difíciles, porque encontrábamos desafíos que nos desbordaban o exigencias que nos demandaban rupturas dolorosas. Juntos nos internamos en la búsqueda de compromisos que fueran coherentes con nuestras opciones más profundas; dimos pasos balbucientes y temerosos, mientras se alternaban momentos de luz intensa y momentos de espesa oscuridad.
Y como se trabajaba en Europa y como se empezaba a trabajar en Estados Unidos, allá por 1986. No solo lo dije, sino que además lo hice, y me volví al Uruguay desde Suiza con un equipo de compañeros uruguayos (1), algunos fondos financieros, y creamos así « una cruzada ”.
Al principio vinimos dos. Y luego llegaron los otros Y así surgió el CFEE. Y el CFEE se rodeo de un grupo de trabajadores sociales uruguayos, que habían resistido durante la dictadura. Y el CFEE realizó un Convenio con el Consejo del Niño (el primero) y un acuerdo con las ONG de infancia y juventud. Y en noviembre de 1986, hace hoy 19 años exactamente impartimos el primer curso a unos 20 participantes. Aquello era casi, como organizar un complot. Teníamos que terminar con la idea de los « funcionarios
instructores », teníamos que convencer a las instituciones, y teníamos que convencer a los políticos. Y así lo hicimos.
Recibimos varios ataques, cometimos errores, pero seguimos avanzando, y construyendo más cursos, más largos, más grandes, más completos. Y cada vez venía más gente.
Diversificamos las formaciones, con Mesas Redondas, Conferencias, Grupos de Reflexión sobre la Criminología, Comisiones de Derechos Humanos para jóvenes, y publicamos una revista para los educadores.
Asistimos al nacimiento de muchas búsquedas, ayudados, en momentos luminosos, por personas que el correr del tiempo nos fue revelando como verdaderos profetas, de esos que solo surgen de tarde en tarde, para darnos fuerza en el caminar de muchos años de desierto.
Luego trajimos profesionales de la educación del desarrollo de Suiza, para evaluar nuestro trabajo. Contratamos técnicos uruguayos. Y armamos debates con psicólogos, sociólogos, pedagogos, y maestros, dado que había que clarificar y explicar que era él Educador Social especializado en infancia y juventud.
Y enseguida, redefinimos el concepto que era de origen europeo, y en el numero 2 de la Revista CFEE, hablamos por primera vez del Educador Social. Creo que fue en 1988. Y fue Eduardo Aparicio, que escribió ese primer artículo. Y explico esa nueva definición del Educador Social del concepto de Educador, pero para América Latina.
Dice Paulo Freire, que el hecho de educar, es una acción, en la cual el educador y el educando, aprenden juntos. Pero para eso deben escucharse. El CFEE se creo para escucharlos, y yo agradezco a quienes me están leyendo en estos momentos, por que ambos estamos educándonos y liberándonos de los prejuicios.
Pre-juicios por separado, quiere decir otra cosa que los a priori, por esta razón, yo le doy razón a los nuevos profesionales, que no quieren escuchar estas cosas que cuentan los mas mayores sobre el pasado, y sobre la génesis de esta profesión en el Uruguay.
Como decía Paulo, aprender de manera « bancaria » no es aprender, es depositar. Y yo ya creo haber depositado algunas cosas. Así que voy dejar la pre-historia inconclusa, dado que hoy ustedes están escribiendo la historia.
Esta actividad, la de educar, la de educar socialmente, es muy compleja.
Educador, educadora es una actividad profesional, es la actividad destinada a crear un « Puente » entre la sociedad y una joven persona, que vive una situación de desorden, en momentos en que se esta planteando la forma en como va construir su vida y su persona al mismo tiempo.
El educador tiene o debería tener un rol preponderante al interior del sistema social, dado que será el delegado de la sociedad ante la familia del o de la joven. También deberá ser ante el joven- o la joven, un símbolo de la autoridad de la sociedad sobre el individuo y su objetivo es de ser (el ser) la referencia que va a encuadrar al joven, para protegerlo y para defenderlo.
Pero lamentablemente esto no es lo que quiere el joven. Por esa razon es que deberan aprender juntos. Y una vez que logren una comunicación pacifica, van a empezar a crear un lazo de comunicación y de respeto, que les permitirá escucharse mutuamente.
Pero el educador social en Uruguay, en el Uruguay de hoy, no puede hacer este trabajo mientras que no obtenga que su profesión, tenga el respeto académico que se merece.
Y mientras que no sea reconocido por un diploma del nivel de Escuela Universitaria.
Es decir tres años de estudios. Mas una practica sancionada por un diploma del Estado. Y una clasificación salarial correcta. El Educador/a no podrá hacer este trabajo correctamente sin el reconocimiento del rol que la sociedad le adjudica.
En el Uruguay de hoy, no se puede ser educador, por que un educador es un representante de la sociedad, se supone que la sociedad es mas justa que los hombres, por dicha razón el educador simboliza o debe simbolizar la justicia social. Y en un país en crisis, no hay justicia, ni hay social justo. Es el reino de la injusticia, desde el punto de vista de la satisfacción de necesidades según lo define la declaración de los derechos del hombre.
Solo hay necesidades básicas solamente. Y ese vació no lo puede completar el simple rol del educador. Por que para comenzar el propio educador vive una injusticia social y una injusticia profesional.
La obra de Paulo Freire contiene las ideas nuevas y revolucionarias que surgen en América Latina en los años ’60.Según Freire, la educación debe comenzar por superar la contradicción educador- educando. Debe basarse en una concepción abarcadora de los dos polos en una línea integradora, de manera que ambos se hagan a la vez “educadores y educandos”. Es imprescindible que el educador humanista tenga una profunda fe en el hombre, en su poder creador y transformador de la realidad. El educador debe hacerse un compañero de los educandos.El hombre no se libera sólo, ni es liberado de su terrible situación por otro, sino que se libera en comunión y partiendo desde su realidad.
Pero el Siglo XXI, el milenio del 2000 que estamos comenzando a transitar, no son los años 60 de Paulo Freire, ni el contexto internacional y regional no es ni de lejos parecido.
Así que, a mi parecer, la idea de Educador, surgida, después de la Segunda Guerra Mundial, en Europa, y las ideas de Paulo Freire, sobre el método para el Tercer Mundo, no corresponden tampoco mas hoy a la realidad, en el caso del Uruguay.
Tampoco la experiencia del Albert Namer, del Hogar Terapéutico, anterior a la dictadura, es hoy reproducible. Ni la experiencia del CAAI, (Centro de Atención para Adolescentes Infractores) que yo fundé en el Consejo del Niño-INAME en 1987 y que lleve adelante después de la dictadura de 1986 a 1989, tampoco es reproducible, por que son ideas que contienen, los valores referenciales, de otro siglo.
En todas ellas, educadores y educandos, están condicionados de ante mano a compartir un espacio común. Es decir a conformar una comunidad. O Una especie de comunidad básicamente institucionalizada. A mi parecer, las bases de hoy, deben ser la de un nuevo rol del educador como Mediador, Mediador entre los jóvenes y el medio ambiente. El educador no es más « solamente » un agente social exclusivo, sino un agente medio-ambiental que representa el interés del Planeta, y no solamente el país y su sociedad.
Será tarea de ambos planear ese futuro, desde esa perspectiva contemporánea a la situación mundial, regional de América Latina y local del Uruguay real.
Los niños Montessori (experiencia pedagógica que ustedes conocen) son usualmente adaptables. Han aprendido a trabajar independientemente o en grupos. Debido a que desde una corta edad se les ha motivado a tomar decisiones estos niños pueden resolver problemas, escoger alternativas apropiadas y manejar bien su tiempo. Ellos han sido incentivados a intercambiar ideas y a discutir sus trabajos libremente con otros. El milenio que ha comenzado en este siglo XXI, proporciona una metáfora para el cambio. Nos invita a pasar de un siglo a otro. Motiva el cuestionamiento acerca del pasado y nos permite reflexionar sobre las tendencias que debe abordar la educación social y el rol de los jóvenes excluidos, para enfrentarse a” los restos” que de este nuevo siglo aun perduran. Quizás, ya, hoy, ustedes en esa ciudad austral del cono sur latinoamericano que se llama Uruguay, estarán creando las bases de ese cambio, de esas nuevas pautas de acción, para los profesionales de la Educación Social.
Pero la educación no es un asunto que está solamente en las manos de los profesionales de la educación. Toda la sociedad ha de cooperar en esa causa.
Las Intendencias ( Ayuntamientos) haciendo ciudades y pueblos <educadores>, los organismos de salud realizando tareas de formación y de prevención, las ONGs atendiendo educativamente el ocio, las empresas facilitando el trabajo a los jóvenes, las fuerzas de seguridad sirviendo a la convivencia ciudadana, la escuela en coordinación sistemática con los educadores…
Por que la cuestión es de saber si estamos todos en esa causa o condenamos a la esterilidad la tarea educativa de la escuela. ?
La cuestión es de saber, si la sociedad civil será reconocidas en sus diversas y múltiples formas por las administraciones estatales, o solo se les dará un rol, de tapas las lagunas, que deja al descubierto el Estado?
La cuestión es de saber, si Estado, Intendencias y Sociedad Civil, tendrán un dialogo con los Educadores sociales y sus entidades académicas, y si estas están dispuestas a transformar su tarea en una tarea de nuevo tipo, en una tarea de empuje al desarrollo social, y no solo la función de « asistentes » o guardianes del orden establecido.
Esta es mi modesta opinión, 25 años después y un pasaje de un siglo a otro.
El Educador Social, debe ser capaz y ser capacitado, al desarrollo de proyectos, debe tener une formación al desarrollo sustentable de emprendimientos y micro-emprendimientos, una sólida base en ecología y protección del medio ambiente, una cultura sociológica general y una capacitación de educador en psicología y pedagogía.
Debe ser el Educador de este siglo y no un educador del siglo que ya quedo atrás. Y al estará 5 años de un siglo que comienza, debe perfilar su rol, sus funciones y su lugar en sistema. Debe ser un educador capaz de « Pensar Globalmente y actual localmente » en función de los objetivos del milenio de Naciones Unidas, de la Conferencia de Río de Janeiro de 1992 sobre la situación del Planeta, y de los objetivos de Johanewsbourgo del 2000, relativos al Desarrollo Sustentable y sus metodologías de Agenda 21. Es en ese marco que el Educador Social del siglo XXI encontrara su lugar en el mundo, su ligar en los sistemas sociales y su espacio profesional. Es siendo un ser humano del nuevo siglo, que podrá llevar a los jóvenes en dificultad social, económica, cultural y educativa hacia adelante, integrando a esa juventud desarraigada y excluida, en las nuevas sociedades.
Creo ya, haber dicho lo fundamental de mi pensamiento. Espero haber sido comprendido, por todos ustedes, que tanto han trabajado en estos casi 20 años desde la creación del CFEE( Centro de Formación en Educación Especializada) y luego continuado en los Centro de Estudios del INAME, y hoy en nuevas estructuras, que tanto han trabajado para la realización de este Congreso Mundial en Montevideo- Uruguay.
Saludo la creación de sindicatos de educadores y toda forma gremial, en defensa de vuestro combate, en tanto que trabajadores de la cultura y de la educación popular.
Saludo todas las formas comunitarias privadas o estatales, que han buscado un cuadro de vida para los jóvenes, llamados “inadaptados”, marginados, excluidos, etc. Dado que es partir de las ideas « Antigüistas » y de la cultura comunitaria de grupos, y en función de la historia que se puede proyectar el futuro en general y el futuro de esta profesión en especial.
Saludo la tarea de los centros de atención a los jóvenes, y las Escuelas e institutos de estudios, formadores y capacitadores de Educadores y Educadoras sociales.
Pero los invito a todos, a la reflexión sobre, un nuevo plan de estudios, a la definición de un nuevo perfil, del Educador Social, en un mundo globalizado económicamente y en donde esta mundialmente en peligro su medio ambiente, social, vegetal, urbano, su naturaleza, su patrimonio de la bio-diversidad, y su modelo intelectual.
Ese nuevo Educador Social, es fundamentalmente un profesional socio-económico, y no un asistente educativo del sistema. Es un ser humano, capaz de desarropar socialmente, económicamente y ecológicamente muchos y nuevos emprendimientos grupales e individuales con los jóvenes. Y no para los jóvenes. Con la sociedad y no para la sociedad,
Con los establecimientos humanos y no para los establecimientos humanos institucionales.
Reciban aquí, mis mejores saludos y mis felicitaciones por este Congreso Mundial, que se realiza, no por casualidad en Uruguay. Mis saludos a las autoridades presentes, mis saludos a los organismos representados, mis saludos a los profesores y mis mayores y distinguidos saludos a los Educadores y Educadoras. Sepan todos que Uruguay, es un país, que posee uno de los mas altos índices internacionales en materia cultural de todo su pueblo.
Sepan ustedes que hace 19 años, trajimos a esta tierra de los Orientales la bandera de HENRI JOUBREL, bretón del norte de Francia, padre de la AIEJI y una de las grandes figuras de la Educación Especializada a nivel internacional. Esa bandera que trajimos de Europa y cruzo el océano Atlántico, fue plantada en Montevideo, y fue « una cruzada », como decimos en Uruguay, en relación a la cruzada de un hecho de la historia nacional. Plantada esta bandera por un grupo, que trabajo en grupo y en comunidad con otros uruguayos, esta bandera fue retomada por cientos de uruguayos trabajadores sociales de la Educación de jóvenes. Y hoy esta bandera, esta en lo mas alto, de esta profesión con este Congreso.
Va aquí mi pensamiento a los fundadores y pioneros de esa hermosa aventura humana, y en especial a una bretona, Marie-Claude Saget, que desde Francia vino a trabajar durante dos años a Uruguay con el CFEE y otras instituciones de infancia y juventud carenciada.
En el camino de los Educadores Sociales del Uruguay muchos rostros, vivencias, procesos y tragedias se convirtieron entonces en nuestro patrimonio común, fueron puntos de referencia de ese caminar que continuamos llevando en el corazón y en los cuales recibimos profundas lecciones.
Para terminar solo deseo decir que:
Paulo Freire, quien sostenía que había que alfabetizar a los aborígenes y cadenciados en sus propias comunidades. Y Dedico toda su vida a esa obra. Me permite decir: que hoy los Educadores Sociales, deben < alfebetizar socialmente> a los jóvenes carenciados y ayudarlos a ser hombre y mujeres libres de su desgracia social.
Dejo como testimonio, estas palabras, que aquí les envío, en este importante día para todos ustedes. Y reciban mi cariño y mi recuerdo SIEMPRE.
Alberto Perez Iriarte.
Ginebra setiembre 2005
(1) Heydi Siegfried, Eduardo Aparicio

no debe olvidarse que el fomento de la pequeña y mediana empresa es el sustento de los paises del tercer mundo